Hola amig@s, esta vez me he querido dirigir a ustedes no para publicar versos, pero si para que reflexionemos juntos. Ante tantas situaciones de violencia que estamos viviendo estoy seguro que es tiempo de que cambiemos nuestra mentalidad, es tiempo de que veamos a los demás como nuestros hermanos, sin importar castas religiosas, orientaciones sexuales, ideologías políticas, su formas de ver la vida, o como se comportan en ella.
Es tiempo de que crezcamos como personas, es tiempo de que miremos más allá de las cosas y sepamos sobreponernos, es tiempo de controlar nuestros impulsos sin dejar que la ira, la envidia, la vanidad, la lujuria entre otros, actúen por nosotros.
Recordemos que lo importante no son los contextos a los que nos enfrentamos, sino como reaccionamos ante estas situaciones.
Las personas crecemos cuando no hay ausencia de esperanza, ni debilitamiento de voluntad, ni pérdida de fe. Se crece asimilando y aprendiendo de lo que se deja detrás… Y proyectando lo que se tiene por delante. Uno crece ayudando a sus Semejantes, y conociéndose a sí mismo.
Creceremos cuando nos olvidemos que existen religiones que de una forma u otra nos separan como fronteras ·los de tal discriminan a otros, y los otros discriminan a su vez a otros mas·, recordemos que no importa a que religión pertenezcamos, ni nuestras ideologías políticas, ni si somos del licey o las águilas, o si somos de los yankees o de boston , no importa si algunos son homosexuales, otros heterosexuales, y otros bisexuales, lo que realmente importa es que todos venimos del mismo padre, y que nuestro señor Jesús Cristo nos ama mas allá de todas las cosas.
Seamos católicos, porque propugnamos una iglesia universal, pero con libertad de pensamiento y libre de discriminaciones. Seamos evangélico porque proclamamos el evangelio, seamos protestante porque protestamos por lo que esta mal promoviendo así cambios para bien. Seamos adventistas porque creemos en el advenimiento de nuestro señor Jesús Cristo. Pero por sobre todas las cosas seamos cristianos porque tratamos de imitar a Cristo, quien nos ama a todos por igual.
Es tiempo de cambiar, ¿porque si al ver a alguien con sed no le damos agua? ¿O si vemos a alguien con hambre, comida? ¿Y si no podemos hacer eso, porque no sacamos unos minutos para orar por esas personas? Si vez a tu alrededor hay muchas personas a las que puedes bendecir, no importa lo corto de la oración o la frecuencia con que la hagas, lo que importa es la calidad. Una oración puede durar un segundo y en cambio beneficiar a alguien por toda una eternidad, lo importante es que venga del alma.
Sal y comparte con otros lo que llevas dentro, has que no solo tu vida sino la de los demás también cambie. Yo me comprometo a ayudarte siempre que lo necesites, a levantarte y darte ánimos para seguir siempre, pero a cambio quiero que hagas lo mismo por otras personas, y así a su vez esas personas lo hagan por otras, entonces habremos comenzado el camino hacia el cambio de conciencia, y no solo es hacer esto por nuestros amigos, si no también por las personas que nos consideran sus enemigos, o por las personas que consideramos nuestros enemigos, solo entonces creceremos, y comenzaremos ver a todos los seres vivos como nuestros hermanos en Cristo, no solo humanos si no también plantas y animales.
CBTR
Mateo 13: 4-6; 8
Mientras sembraba unos granos cayeron a lo largo del camino, pero vinieron las aves y se lo comieron, otros cayeron en las piedras, y brotaron, pero apenas salió el sol se secaron. Otros cayeron en buena tierra y produjeron cosecha.
Apocalipsis 3: 20
Mira que estoy a la puerta y llamo, si uno escucha mi voz y me abre, entrare en su casa, comeré con el y el conmigo.

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